Biosfera Meseta Ibérica
Reserva de la Biosfera Meseta Ibérica
Un territorio para disfrutar

naturales
La mayor Reserva de la Biosfera Transfronteriza de Europa
Porto: un núcleo de la Reserva
La zona núcleo de una Reserva de la Biosfera es el área más valiosa del territorio reserva
La Reserva de la Biosfera Transfronteriza de la Meseta Ibérica, situada en las provincias de Salamanca y Zamora y Trás-os-Montes, es un inmenso territorio que une a Portugal y España. Un espacio continuo que, al margen de todas las divisiones administrativas, se impone por su identidad y patrimonio compartido.
Desde las altas cumbres de las Sierras Segundera, Calva y Cabrera que convergen en el Término Municipal de Porto, hasta la orilla sur del río Duero, desde Braganza hasta Salamanca y desde Culebra hasta Tua, la Reserva es un territorio único en el contexto europeo, con valores naturales y culturales comunes.
La Meseta Ibérica ha sido certificada por el Instituto de Turismo Responsable como destino «Biosphere».
Cumbres, lagunas, circos glaciares y turberas
Objetivos
Patrimonio cultural
Naturaleza
Turismo
Productos autóctonoscomo base económica del desarrollo y crecimiento sostenible de la Reserva de Biosfera Transfronteriza Meseta Ibérica
Las fronteras son invisibles
Por mucho que un viajero camine por la Raya entre España y Portugal no verá fronteras, no descubrirá un trazado lineal que separe un país del otro.
Un viajero que camine por la Raya entre España y Portugal hallará robledales o encinares que se prolongan sin demora. Cruzará al Padre Duero que hilvana las tierras de la Península Ibérica. Observará gansos o milanos que habitan el cielo, sin distinguir si pertenece a unos o a otros. Hasta tiene la posibilidad de cruzarse con lobos itinerantes en noches de luna llena; los cuentos y leyendas de pastores le glosaran por igual: entre el mito, la admiración y el miedo.
Un viajero que camine por la Raya entre España y Portugal encontrará construcciones tradicionales, granitos y pizarras conformando pueblos, que solo identificará como portugueses o españoles por la conversación con sus moradores y moradoras, o por el cartel que le señala el nombre del pueblo. Las gentes compartirán las mismas esperanzas, sufrirán problemas semejantes y buscarán soluciones comunes.
Un viajero que camine por la Raya entre España y Portugal verá la hermandad del paisaje y paisanaje. Será consciente de la cooperación constante de los vecinos de unos municipios y otros, de las necesarias bondades de la colaboración entre técnicos, cámaras, consistorios, instituciones... personas.
Un territorio para disfrutar








La Libertad está en la Naturaleza
Manifiesto del Viajero Responsable
Aprende nuevas costumbres
Comparte y aprende sobre tu comunidad de acogida, respetando sus valores y tradiciones.
Aprende, siempre que sea posible, sobre los aspectos culturales del destino que visitas (costumbres, gastronomía, idiomas o dialectos, tradiciones, patrimonio...). Asimismo, asegúrate de conocer sus normas sociales para evitar comportamientos que puedan resultar ofensivos o humillantes para tu comunidad de acogida. Del mismo modo, sé un ejemplo de tolerancia creando oportunidades de aprendizaje mutuo con los locales y otros viajeros, evitando situaciones conflictivas o indeseadas.
Consume productos locales
Fomenta el desarrollo local del destino consumiendo productos y servicios locales.
Apoya el emprendimiento local consumiendo productos o servicios que se produzcan en el destino y cuyos beneficios directos e indirectos sean repartidos transversalmente y favorezcan a los grupos más vulnerables.
Asimismo, cuando adquieras cualquier bien o servicio, compra solo lo que realmente necesites y hazlo a un precio justo para no desestabilizar la economía local ni las condiciones de vida de los propietarios o empleados de los negocios locales.
Protege los ecosistemas
Contribuye a la conservación, protección y regeneración de los ecosistemas acuáticos y terrestres del destino.
Disfruta solo de productos, servicios y experiencias que garanticen la explotación sostenible de los recursos acuáticos y terrestres del destino y que respeten el hábitat natural de la fauna y flora autóctona o foránea, evitando el maltrato animal o la destrucción del entorno.
De igual modo, adopta una conducta responsable, evitando la generación de residuos, y colabora con los programas de saneamiento y limpieza realizados en el destino para evitar el deterioro de espacios naturales y mantener la biodiversidad.
Minimiza tu impacto
Consume de forma responsable y participa en la gestión sostenible de los recursos.
Elige productos, servicios o experiencias que garanticen la gestión y el uso inteligente y eficiente de los recursos hídricos y energéticos, consumiendo los que generen menor impacto en el medio y puedan ser reciclables o reutilizables. Evita el consumo excesivo o derrochador del agua y opta, siempre que puedas, por transportes con reducidas o nulas emisiones contaminantes. Igualmente, calcula tu huella de carbono y compénsala en la medida de lo posible.